Carlson estuviera vivo todavía se sorprendería al ver que su invento provocó una revolución que ha continuado hasta nuestros días, y que ha permitido que todo el mundo pueda acceder fácilmente a la información, democratizando el conocimiento. Infotrends, consultora independiente del sector, estima que este año se han producido 3,08 billones de copias e impresiones en todo el mundo usando dispositivos creados a partir del invento de Carlson.

"Un uso eficaz de la información es hoy clave en cualquier negocio y el invento de Chester Clarson ayudó a eliminar las barreras de la información", comenta Sophie Vandebroek, directora de tecnología y presidenta del Grupo de Innovación de Xerox. "Desde entonces, la oportunidad de adquirir conocimiento ha crecido enormemente. Sólo en el año 2007 se han creado y compartido 281 exabytes de información. Hoy, Xerox tiene un amplio portfolio de tecnología y de servicios de software desarrollado para manejar este amplio volumen de información y que ayuda a individuos y empresas a abrirse camino entre el desorden informativo, a adquirir conocimiento y a tomar decisiones de negocio de forma rápida y efectiva".

En lugar de usar métodos fotográficos, Carlson experimentó con cargas electroestáticas y materiales fotoconductores, cuyas propiedades eléctricas cambian cuando se exponen a la luz. A este proceso lo llamó xerografía, por las palabras griegas xerox, que significa "seco", y graphein, que significa "escribir". Casi una década después Haloid, una pequeña empresa del norte del Estado Nueva York que posteriormente pasó a denominarse Xerox, apostó e invirtió en el proyecto, y Carlson pudo comercializar su invento. Desde entonces, cualquier forma de información ha crecido exponencialmente, y la misma compañía que lanzó la "era del compartir" ayuda ahora a sus clientes a navegar por la gran cantidad de información que reciben.